Red de escritores en español

jueves, 2 de julio de 2009

¿ Y que pasa en Honduras?



En Santa Clara, Cenia López, una hondureña residente en Pediatría, comenta acerca del golpe de estado y la situación política en Honduras.
Cenia López cree que Honduras saldrá más fuerte de esta crisis.
Recuerdo haber atendido un niño con neumonía y con asma, al dictaminar el medicamento lo primero que me preguntaron fue: «¿Y cuánto cuesta la medicina?». Después me lo encontré con su abuelita durmiendo en el piso. Estaban en la cola para ver al especialista que sólo viene una vez por semana.
En la antesala de un hospital te puedes encontrar mucha gente que espera para ser atendida y asombrarte por el desinterés con que trabajan los médicos. A nadie lo afecta la gravedad o la muerte.
Yo vivo en Copán, un departamento del occidente del país, en la frontera con Guatemala. Tiene 23 municipios. Soy de San Nicolás de Copán. Es un pueblo con muchas aldeas. Tiene sólo un doctor para cinco mil personas.
Mueren muchas personas. No sólo porque no hay quien los atienda sino porque los recursos son muy pocos. Y los especialistas hacen maravillas con lo que les dan.
Conozco muchos que estudiaron conmigo y sólo hicieron la primaria. Nunca llegaron a nada. Lo mismo sucede con la alimentación, tenemos una situación difícil. La gente trabaja para comer y conseguir un techo.
Honduras produce materias primas agrícolas. Vive de eso. También resulta importante su localización geográfica. En los últimos años nos hemos convertido en un puente del narcotráfico. El país tiene fronteras con Guatemala, cerca de El Salvador. Se cometen muchos actos delictivos, secuestros.
Todo pertenece a unos pocos, los mismos que apoyan el golpe de estado. Basta con ver los apellidos. Se repiten en todas las propiedades. La mayor parte no son hondureños.
En los tres años y medio que Zelaya lleva como presidente nos han sorprendido los cambios. El pueblo lo quiere. A mediados de enero, por primera vez en cincuenta años, la gente salió a la calle a demostrarle su apoyo.
Zelaya subió el salario mínimo, incluyendo el de las empresas privadas. Desde ese momento se pensó en quitarlo de en medio. Él y su gabinete están haciendo cosas buenas. Eso no le gusta a determinado tipo de personas.
Yo había llegado el día anterior a Honduras. La gente salió a agradecerle. Me preguntaba: «¿Este es mi país?». Sobretodo la gente bien pobre. Recuerdo una señora muy humilde que llevaba un cartón que decía: «Gracias señor presidente».
Dos residentes hondureñas trabajan en el hospital giencobstétrico Mariana Grajales, de Santa Clara.

Creo que los gobiernos de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) cumplen los principios de hermandad. Acudieron al llamado de auxilio. Diez años atrás era impensable un gesto así. Como dijo el presidente nuestro: «Podrían estar en sus asuntos y están aquí para ayudarnos».
El pueblo ha salido a la calle a manifestarse en contra del golpe. Ayer vi por la televisión un alcalde de Santa Bárbara de Colina, cerquita de donde vivo. Es quizás uno de los hombres más populares de la región porque lleva 12 años en el cargo. Como él los hondureños han sabido mantener su conciencia por encima de todas las cosas. No podemos ser sordos. El pueblo quiere justicia. Queremos que la ley se cumpla, queremos la paz.
Honduras ha sido conmocionada varias veces en este mes. Unos cuantos temblores de tierra. No metafóricos, reales. También la moción en la OEA, el referéndum, ahora el golpe de estado. Nadie sabe en que va a terminar esto.
Los estudiantes, los obreros, los intelectuales están juntos. No tienen miedo. Si el pueblo lucha tiene que obtener los frutos de su esfuerzo. Nosotros mismos estamos aquí lejos de la familia. No nos vamos a dejar arrancar las cosas por las buenas.
No es la época de las dictaduras en los sesenta, tampoco la de los desaparecidos en los ochenta. Se vive un tiempo nuevo. Hemos visto cómo la gente se acuesta en la calle para impedir que pasen las tanquetas. Las mujeres que golpean a los soldados.

«La masa de los estudiantes está en La Habana y en Cienfuegos. Se comunicaron un poco a través de una embajada extranjera. En Villa Clara somos unos veintitantos. No estamos físicamente pero que allá sepan que tienen nuestro apoyo», opina Cenia. (Foto: Manuel de Feria)
Los militares también son el pueblo. Hace poco hubo una huelga de maestros. Los manifestantes tuvieron que salir corriendo porque los iban a reprimir. Una conocida mía se cayó y fue a dar a los pies de un soldado. Tuvo mucho miedo. Dice que el militar le dio la mano y le dijo: «Disculpe maestra, disculpe, pero ¿usted que hace aquí?».
Es una vergüenza eso que está sucediendo en nuestro país. Quisiéramos que no hubiera ningún hecho de sangre, violencia. El pueblo va a coger más fuerza. Ya sabemos de lo que son capaces.





En la madrugada de este martes 30 de junio el caricaturista hondureño Allan Mac Donall, fue arrestado y sacado por la fuerza de su casa junto a su hija de diecisiete meses de edad. Aunque fue liberado poco después de su arresto, se teme por su integridad física y la de su familia.

http://www.vanguardia.co.cu/


¿Que raro no? Unos pocos que se reparten las tierras y son practicamente los dueños del pais pidiendo un golpe de estado derrocando a un presidente que aparentemente estaba haciendo las cosas bien. Parecido a lo que ocurrio con las dictaduras argentinas no?

2 comentarios:

Carmen Rivero dijo...

Hola Gustavo, como te dije allá en casa te lo repito aquí en la tuya. No estoy a favor del golpe de estado. Tal vez pueda parecer raro porque vivo en España, pero me crié en un dictadura militar. Estuve en la ya famosa manifestación en São Paulo cuando aquello de “Diretas Já”, no se si conoces la historia, eso fue por el año 1984.
Acabo de leer la prensa española y al parecer este señor que “dice” ser el presidente de Honduras no descarta la posibilitad de adelantar las elecciones. Sea como sea, Gustavo, lo que si defiendo es que sean los hondureños quienes resuelvan sus problemas sin la intervención de ninguna otra nación.
Bueno, después de todo este rezado, desearte un buen fin de semana y que te pases por casa a tomar un café o un mate, o lo que tu quieras…
Besos

Carmen Rivero dijo...

Hola Gustavo, acabo de llegar y darme una vuelta por los periodicos y se me revolvieron las tripas, lo digo en serio...por desgracia se repite la historia...¿qué te voy a contar que tu ya no lo sepas?
Como venganza subi un chiste y una canción maravillosa que canta Marisa Monte.
Besos