Red de escritores en español

miércoles, 17 de marzo de 2010

A 18 años


Y hoy se cumplen 18 años del atentado a
la Embajada de Israel en Buenos Aires.
Atentado que produjo 29 muertos y mas de 200 heridos. Atentado que aún sigue impune, como tantas cosas en nuestro país. Parece mentira. A casi dos décadas de haberse producido todo esta como al principio. Como si el atentado hubiese ocurrido ayer. Una verguenza.

Por Walter Goobar

Secretos y complicidades, a 18 años del atentado a la embajada de Israel
17-03-2010 /
Walter Goobar
Bas­tó un ins­tan­te del miér­co­les 17 de mar­zo de 1992 pa­ra que el pa­raí­so afran­ce­sa­do de Bue­nos Ai­res se trans­for­ma­ra en una pos­tal del in­fier­no. A las 14.47 una ca­mio­ne­ta Ford F-100 con cú­pu­la blan­ca y cha­pa B-1.275.871, es­ta­lló fren­te a la em­ba­ja­da de Is­rael que ocu­pa­ba una vie­ja man­sión en Arro­yo y Sui­pa­cha.
Ca­lles al­fom­bra­das con dos to­ne­la­das de cris­ta­les a seis cua­dras a la re­don­da, ár­bo­les y pos­tes de alum­bra­do arran­ca­dos de cua­jo, pa­re­des me­dia­ne­ras ras­ga­das co­mo si fue­ran de te­la, ve­ci­nos aso­mán­do­se ate­rro­ri­za­dos por ven­ta­nas des­ca­la­bra­das, cuer­pos des­tro­za­dos en las ve­re­das, san­gre co­rrien­do por las al­can­ta­ri­llas de l.de 29 per­so­nas y de­jó más de 240 he­ri­dos se ha con­ver­ti­do en un si­nó­ni­mo de im­pu­ni­dad. Una com­ple­ja tra­ma de se­cre­tos, leal­ta­des, com­pli­ci­da­des e ine­fi­cien­cia ro­dea es­ta cau­sa que a lo lar­go de es­tos 18 años no ha re­gis­tra­do un so­lo avan­ce, ni en el pla­no lo­cal ni in­ter­na­cio­nal.
Por tra­tar­se de una em­ba­ja­da, el ca­so que­dó en ma­nos de la Cor­te Su­pre­ma que pou­so al fren­te de la in­ves­ti­ga­ción al se­cre­ta­rio del tri­bu­nal, Al­fre­do Bi­sor­di, que nun­ca es­con­dió sus sim­pa­tías fi­lo na­zis. Ni Bi­sor­di –que lue­go lle­gó a ser juez de Ca­sa­ción– ni sus su­ce­so­res lo­gra­ron es­cla­re­cer el pa­pel que ju­gó la Po­li­cía Fe­de­ral que li­be­ró la zo­na del aten­ta­do.
El día an­te­rior al ata­que, la em­ba­ja­da ha­bía si­do pues­ta en "aler­ta de área", un aler­ta ge­ne­ral. In­for­ma­da de ello, la je­fa­tu­ra de la PFA ba­ra­jó la po­si­bi­li­dad de re­do­blar la vi­gi­lan­cia. Sin em­bar­go, por al­gu­na ra­zón no lo hi­zo.
El ca­bo de la Po­li­cía Fe­de­ral An­to­nio Oje­da era uno de los dos cus­to­dios que de­bían es­tar en la ga­ri­ta de la em­ba­ja­da. Cum­plía el ho­ra­rio de 6 a 14 y ese día se re­ti­ró a las 14.15. Otro ca­bo, Jo­sé An­to­nio Ca­rra­ce­das, ha­cía guar­dia de 13 a 20, pe­ro inex­pli­ca­ble­men­te de­jó su pues­to a las 13.30. Mien­tras la Po­li­cía Fe­de­ral sos­tie­ne que acom­pa­ñó al em­ba­ja­dor Yitz­hak She­fi, el di­plo­má­ti­co lo des­min­tió ta­jan­te­men­te. El agen­te Os­car Ho­ra­cio Chio­chio de­bía to­mar la guar­dia en la ga­ri­ta, pe­ro se re­tra­só por­que –se­gún de­cla­ró an­te el juez– "rea­li­za­ba ta­reas de car­pin­te­ría en las puer­tas de los bo­xes de las ca­ba­lle­ri­zas de la Po­li­cía Mon­ta­da y no po­día de­jar el tra­ba­jo in­com­ple­to". El pa­tru­lle­ro que de­bía pa­sar por el lu­gar y con­tro­lar si el agen­te es­ta­ba en su pues­to o man­dar un sus­ti­tu­to esa tar­de hi­zo un re­co­rri­do di­fe­ren­te del ha­bi­tual.
Pe­se a que el aten­ta­do se per­pe­tró en te­rri­to­rio is­rae­lí y que se co­bró la vi­da de va­rios miem­bros de esa le­ga­ción di­plo­má­ti­ca, el Es­ta­do de Is­rael nun­ca se pre­sen­tó co­mo que­re­llan­te en la cau­sa. Una al­ta fuen­te de la Can­ci­lle­ría is­rae­lí con­fió al au­tor de es­ta no­ta que más allá de ra­zo­nes for­ma­les, Is­rael no se pre­sen­ta­ba co­mo que­re­llan­te por­que no que­ría in­co­mo­dar a Car­los Me­nem que a par­tir de 1991 se ha­bía ali­nea­do con los Es­ta­dos Uni­dos e Is­rael du­ran­te la pri­me­ra Gue­rra del Gol­fo. Más aun, cuan­do el em­ba­ja­dor Yitz­hak She­fi se tor­nó en un tes­ti­go mo­les­to pa­ra am­bos go­bier­nos, Me­nem pi­dió a Tel Aviv su re­mo­ción y She­fi fue rem­pla­za­do por el más ami­ga­ble Yitz­hak Avi­ran, quien de ma­ne­ra ex­cep­cio­nal con­si­guió pro­lon­gar su es­ta­día en Bue­nos Ai­res du­ran­te to­da la dé­ca­da me­ne­mis­ta.
La Can­ci­lle­ría ar­gen­ti­na tam­po­co ha ex­pli­ca­do el pa­pel de la di­plo­ma­cia ar­gen­ti­na. Adu­cien­do la fal­ta de evi­den­cias ju­di­cia­les, el Go­bier­no ar­gen­ti­no op­tó por una es­tra­te­gia di­plo­má­ti­ca en la que ne­go­ció se­cre­ta­men­te con Irán tras el aten­ta­do con­tra la em­ba­ja­da de Is­rael y lo de­nun­ció his­té­ri­ca­men­te dos años más tar­de, cuan­do se pro­du­jo el ata­que con­tra la AMIA.
Des­pués de la vo­la­du­ra de la em­ba­ja­da, re­pre­sen­tan­tes del go­bier­no ar­gen­ti­no se reu­nie­ron se­cre­ta­men­te con los ira­níes en el ex­te­rior, pro­me­tie­ron ar­mas y ce­rea­les co­mo com­pen­sa­ción por el con­tra­to nu­clear can­ce­la­do por pre­sio­nes es­ta­dou­ni­den­ses po­co an­tes del pri­mer ata­que. Hu­bo por lo me­nos seis reu­nio­nes se­cre­tas: cua­tro se rea­li­za­ron en el ho­tel Bris­tol, una en el ho­tel Lu­te­tia y otra en un de­par­ta­men­to de la ave­ni­da Kle­ber de Pa­rís. En dos reu­nio­nes que se lle­va­ron a ca­bo el 2 de fe­bre­ro de 1993 y en un sim­bó­li­co 17 de mar­zo, fe­cha en que se cum­plía un año del aten­ta­do a la em­ba­ja­da de Is­rael, fun­cio­na­rios ar­gen­ti­nos to­ma­ron la lis­ta de pe­di­dos pa­ra ar­mar a los mu­sul­ma­nes de Bos­nia vio­lan­do el em­bar­go im­pues­to por la ONU.
Coin­ci­dien­do con el pri­mer ani­ver­sa­rio, el can­ci­ller is­rae­lí is­rae­lí Shi­mon Pe­res de­cla­ró pú­bli­ca­men­te que "sa­be­mos más o me­nos quién vo­ló nues­tra em­ba­ja­da", pe­ro se ne­gó a dar ex­pli­ca­cio­nes con el pre­tex­to de que la in­ves­ti­ga­ción no ha­bía con­clui­do. En rea­li­dad, se ha­bía or­de­na­do al je­fe del Mos­sad, Shab­tai Sha­vit ar­chi­var el ex­pe­dien­te, se­gún re­ve­la el pe­rio­dis­ta bri­tá­ni­co Gor­don Tho­mas en el li­bro Mos­sad: la his­to­ria se­cre­ta.
En 1996, cuan­do Da­vid Ya­tom rem­pla­zó a Shab­tai Sha­vit co­mo je­fe del Mos­sad, qui­so rea­brir la in­ves­ti­ga­ción so­bre el aten­ta­do, pe­ro el go­bier­no is­rae­lí le co­mu­ni­có que los ex­pe­dien­tes de am­bos aten­ta­dos de­bían con­ti­nuar ce­rra­dos.
El 12 de fe­be­ro de 2008, el Mos­sad ubi­có en Da­mas­co, la ca­pi­tal de Si­ria a Imad Fa­yez Mugh­nieh, el lí­der del apa­ra­to de se­gu­ri­dad ex­te­rior de Hez­bo­llah, que es­ta­ba im­pu­ta­do co­mo uno de los en­car­ga­dos de pla­ni­fi­car no só­lo el aten­ta­do a la Em­ba­ja­da de Is­rael si­no tam­bién el de la se­de de la AMIA en Bue­nos Ai­res. Uti­li­zan­do la cues­tio­nah­ble doc­tri­na de ase­si­na­tos se­lec­ti­vos con la que se eli­mi­nó a los per­pe­tra­do­res de la ma­sa­cre de los atle­tas is­rae­líes en las Olim­pia­das de Mu­nich de 1972, el pri­mer mi­nis­tro is­rae­lí de­ci­dió la eli­mi­na­ción de Mug­ni­yeh.
Su au­to ex­plo­tó cuan­do Mug­niy­he se re­ti­ró de los fes­te­jos por el 29º ani­ver­sa­rio de la Re­vo­lu­ción Is­lá­mi­ca, en la Em­ba­ja­da de Irán en Si­ria. La vie­ja ló­gi­ca del ojo por ojo no hi­zo más que obs­truir el ca­mi­no de la ver­dad.


http://www.elargentino.com/

http://www.elargentino.com/nota-82275-Secretos-y-complicidades-a-18-anos-del-atentado-a-la-embajada-de-Israel.html



4 comentarios:

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE
EL BLOG DE YANGUS

ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE LOVE STORY, CABALLO, LA CONQUISTA DE AMERICA CRISOL.

José
ramón...

Walter dijo...

Gustavo:
Gracias por publicar mi artículo sobre el atentado. Si te interesan mis artículos te invito a visitar www.waltergoobar.com.ar
Saludos,Walter Goobar

Gustavo dijo...

Hola Jose. Gracias por el comentario. Me pone contento de que te guste mi blog. Onda que le voy poniendo lo que se me ocurre jaja. No se si realmente debe estar bueno o no. Te mando un abrazo. Chau

Gustavo dijo...

Que tal Walter como andas. Onda que lei ese articulo en el diario El Argentino, me intereso y decidi ponerlo aca. Jamas pense que mi blog iba a ser tan famoso. Si te molesta avisame que lo saco. Te mando un abrazo y que andes bien. Chau