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domingo, 8 de julio de 2012

Adiccion a Internet en adultos

¿Puede recordar cómo era su vida hace tan sólo quince años sin teléfono móvil? ¿O sin internet? Las nuevas tecnologías se han instalado de una forma tan potente en nuestro día a día que parece hasta mentira que antes funcionáramos sin ellas. Nadie niega sus ventajas pues nos facilitan mucho las cosas, sin embargo, si no se saben controlar, también acarrean efectos negativos.
«Cada vez son más numerosas las personas que buscan ayuda profesional porque padecen problemas de adicción con el uso de las nuevas tecnologías», señala Consuelo Tomás, psicóloga y responsable del Instituto valenciano de ludopatía y adicciones no tóxicas. De la misma opinión es Javier Carbonell, psicoterapeuta del centro de adicciones Síndrome, quien afirma que de unos años aquí se ha notado un incremento de casos. De hecho, sólo en los últimos siete meses en sus consultas han atendido a una treintena de personas, que suelen responden a un perfil con un nivel socio cultural medio o medio-alto, 80% varones, entre 30-35 años, con estudios universitarios medios o superiores y mayoritariamente casados. «Y aunque es algo incipiente, constatamos que el aumento es progresivo».

Por ser una dependencia relativamente reciente no hay estudios estadísticos fiables, «pero de acuerdo a la prevalencia la estimación es que entre un 5% y un 8% de la población sufre estas patologías. Se trata de un porcentaje muy elevado que debe tenerse en cuenta».

Raro es el hogar en el que hoy en día no hay conexión a internet o sus moradores no disponen de un teléfono móvil o incluso de varios. Entonces, ¿qué factores influyen para que en las mismas circunstancias unas personas se hagan dependientes y otras no? Según los expertos, las variables determinantes pueden ser de tipo personal, social o familiar. «Por ejemplo, si una persona que se siente triste, deprimida o ansiosa constata que ese estado negativo desaparece cuando se conecta a internet usará esa técnica cada vez con más frecuencia para sentirse aliviado», explica Tomás.

También el hecho de percibir que se pertenece a un grupo fomenta la necesidad de estar presente de forma constante en las redes sociales. «Las relaciones tú a tú van quedando relegadas por otras on line vía facebook, twitter o tuenti, basadas en difundir a todas horas mensajes y fotos de lo que se hace. Como una retransmisión en directo de la propia vida». Lo mismo sucede con el móvil, pues muchas veces no se usa por necesidad sino para no sentirse aislado. «Las personas ya no saben gestionar el silencio. La dependencia es tan grande que hay que informar continuamente de todo lo que se hace y en una sociedad movida por la gratificación inmediata tampoco sabemos manejar las esperas. Es muy habitual ver en las consultas médicas, en el autobús o en la cola del supermercado gente absorta en su móvil jugando, enviando mensajes o conectados a internet».

¿Cuándo debemos preocuparnos? «Nuestro criterio es que dos horas de conexión a internet o al móvil para uso recreativo empieza a ser una patología adictiva», matiza Carbonell.

Lo que caracteriza a una adicción es la pérdida de control que experimenta el paciente. «El tiempo de conexión aumenta, si se le interrumpe cuando está conectada la persona se pone nerviosa, o es incapaz de cortar la actividad si se le insta a ello», destaca Tomás. Todo esto acarrea un menoscabo del rendimiento laboral o escolar. «Algo lógico si alguien llega a pasar hasta nueve horas al día enviando SMS o sólo duerme dos por estar conectado a un videojuego». También los expertos han detectado casos extremos en los que el paciente incluso agredía a su familia «tal era el desespero al no poderse conectar».

http://www.lasprovincias.es/v/20111114/sociedad/detectan-primeros-casos-adultos-20111114.html

9 comentarios:

ludobit dijo...

no se si soy adicto, pero una vez en mi cuadra todas la casas se quedaron sin electricidad por mas de un dia y me senti terrible. no teniendo en q distraerme, mi cabeza se lleno de inmediato de pensamientos negativos y pesimistas. ojala no vuela a pasar por esa experiencia.
saludos, gustavo

maria cristina dijo...

Gustavo, internet vino a ocupar un lugar por la soledad que conlleva la vida moderna, genera una compañía necesaria. Cuando se corta la luz, como dijo ahí ludobit, uno siente que le falta algo, y espera que pronto vuelva para reconectarse. Pero eso no es una adicción, solo la ansiedad del momento. Si pasaran días con esa sensación habría entonces que preocuparse.

Gustavo dijo...

Hola como andan. Bueno a mi tmbien me pasa lo mismo. No se si sera adiccion o que pero no puedo pasar mas de un dia sin ver el blog, los emails, las notificaciones de Faceboook, etc.
Y a veces las fines de semana estoy varias horas frente a la pantalla. Y siento que si no tuviera esto no se lo que haria.
Les mando un abrazo y que empiecen bien la semana

rosscanaria dijo...

Realmente es que hemos incorporado de tal forma las nuevas tecnologías a nuestra vida diaria que cuando por cualquieer causa no podemos conectarnos nos sentimos perdidos, incluso "aburridos"...
Abrazo Gustavo,

Gustavo dijo...

Hola Rosss. Si... coincido con vos. Hay que aceptarlo pero es asi. Sin todo esto yo no se que haria jaja.
Un abrazo y que termines bien la semana

magu dijo...

GUS
A veces soy adict y otras veces soy fóbica, jaja, me equilibro
pero el celular no me gusta, por suerte
besos

Juan F. Moncayo dijo...

Muy buen análisis.

Gustavo dijo...

Hola Magu que tal. Bueno en el celular somos iguales. Lo enciendo cuando a mi se me antoja y no tengo internet ni nada. Solo para mensajes, musica, hablar o fotos. Jamas voy a dejer que el celular me termine dominando a mi jaja.
Un abrazo y buen fin de semana

Gustavo dijo...

Hola Juan. Si... es algo que venia pensando en estos ultimos meses. Como todo esto nos va consumiendo o cambiando nuestros habitos o maneras de relacionarnos.
Te mando un abrazo y gracias por pasar.