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domingo, 16 de septiembre de 2012

Dibujos del silencio

SOCIEDAD: PSICOLOGÍA

Los dibujos del silencio


VULNERABLES. Los chicos no pueden expresar con palabras lo que les pasa porque no lo entienden y por miedo a ser dañados..
Un sol rodeado de mariposas negras, figuras de hombres sosteniendo sables, una cabellera llena de piojos, una casita con muchas chimeneas, un nene con manos grandes. Hasta aquí se podría pensar que los dibujos de los chicos están poblados de imaginación y hasta pueden resultar graciosos. No obstante, en todos estos casos fueron un pedido de auxilio. Entre témperas, lápices y crayones, estos niños buscaban ser escuchados y contar de algún modo que algo malo, muy malo, les había pasado.
Pero el problema no siempre es visible. Los chicos no hablan de lo que les pasa por miedo, porque no pueden darle un nombre a lo que ocurre, por vergüenza y por la puesta en marcha de mecanismos de defensa cuando viven a diario con el abusador. No obstante, el inconsciente habla por ellos y el dolor y la perplejidad que el abuso provocan aflora a través de los dibujos.
Recientemente, las psicólogas María Beatriz Müller y María Cecilia López presentaron el libro El dibujo en el abuso sexual infantil, una recopilación de casos reales de niños y niñas abusados, que las profesionales asistieron durante casi dos décadas.
«Este libro es resultado de muchos años de trabajo, incluso algunos casos tienen más de 15 años. Son historias de niños y niñas que han sufrido abuso sexual infantil comprobado. La intención fue mostrar y compartir qué es lo que nosotras veíamos en los dibujos de estos chicos, esto puede ser una herramienta fundamental a la hora de evaluar y diagnosticar», señala la psicóloga y presidenta de la Federación Latinoamericana contra las Violencias y el Abuso (FLACVA), María Beatriz Müller.
Según explica López, desde que tienen un año de vida los chicos dibujan, incluso antes de aprender a hablar. Los nenes y nenas abusados no le cuentan a nadie lo que les sucede, por miedo a que nadie les crea o por estar amenazados. «En general, llegan al consultorio derivados por otras cuestiones: bajo rendimiento escolar, enuresis o porque se les cae el pelo. Luego, a través del psicodiagnóstico, se descubre en algunos casos que el origen de los síntomas es el abuso sexual», cuenta.
Los psicólogos van descubriendo las situaciones de abuso sexual a través del juego y del dibujo, de gráficos que el niño hace espontáneamente y de los test que se les toman. «Muchas veces los chicos dibujan figuras fálicas o penes. Cuando esto se da a repetición el profesional tiene que sospechar que el chico tiene una preocupación en torno a lo sexual. Puede ser que sea una simple curiosidad del niño, pero cuando hay una secuencia de ilustraciones puede ser un indicador de abuso sexual», advierte López.
No obstante, los chicos abusados no siempre dibujan penes. Justamente, muchas veces lo que no dibujan es la zona genital, hacen muñequitos en los que las piernas salen directamente del tronco. También pueden dibujar marcaciones en la zona genital.
«Pueden dibujar también al padre, al padrastro o al tío sosteniendo una cuchilla o un bastón, esto es también un indicador, por supuesto que esto tiene que ser una sumatoria de cosas. También dibujan soles, que representan a las figuras de autoridad –padres, tíos, abuelos–, con gestos particulares, como por ejemplo esos soles con la cara invertida, esto representa que una figura de autoridad hombre se está comportando de forma torcida».

Cuestiones de familiaSegún las psicólogas, la mayoría de los abusos son intrafamiliares, una situación que cuesta mucho admitir. Además, en la mayoría de los casos uno de los padres también viene con una historia de abuso. «Cuando se conoce la situación de abuso de los chicos, aparecen estas situaciones de abuso sufrida por alguno de los padres. En la mayoría de los casos son las madres de esos chicos las que fueron abusadas. Ocurre que, inconscientemente, no pueden ver lo que ocurre, porque ver implicaría tomar conciencia del propio abuso. Por supuesto que esto no es a propósito, ninguna de ellas quiere que sus hijos sean dañados», asegura Müller.
Si bien no hay demasiados trabajos respecto del perfil de los abusadores, sí se pueden diferenciar en dos categorías: están los denominados pedófilos, que son aquellos que tienen relaciones sexuales únicamente con niños, y están los abusadores intrafamiliares, que no solamente abusan de los chicos sino también de las mujeres. «Hay una cuestión de ejercicio del poder, el abusador obtiene su placer sexual a través del sufrimiento del otro; busca dominar a su víctima, se gana su confianza. El placer está puesto en destruir, es casi parecido a lo que le ocurre al asesino serial cuando asesina. El abusador cada vez que toma un niño de alguna forma lo mata», indica la psicóloga, que es presidenta de la organización de Salud Activa, una ONG que trabaja en la terapia de mujeres y chicos abusados.
Por otra parte, los abusadores suelen ser muy simpáticos, todos los chicos juegan con ellos, son encantadores de niños. Además, casi todos están casados y tienen hijos, son profesionales y con cargos gerenciales muchas veces.
Los chicos que sufrieron abuso sexual suelen dibujar mariposas grandes que rondan a mariposas chiquitas, son los adultos abusadores que acechan. Otro dibujo característico son casas con muchas chimeneas y mucho humo, algo malo está pasando dentro de ese hogar. Otro indicador es cuando dibujan muchos bichos feos y negros, es porque algo que les causa una sensación horrible les ocurrió.
Por otra parte, hay chicos que ante una situación de este tipo entran en brotes psicóticos, una situación que, en muchos casos, tendrá su correlato en la adolescencia cuando aparezcan los cuadros de esquizofrenia o de adicción a drogas. «La adicción es lo no dicho, muchos adictos tuvieron abuso sexual en la infancia, prefieren drogarse antes que suicidarse», sostiene López.
«Cuando las madres vienen con esos dibujos al consultorio les pido que traigan todas las ilustraciones que tengan desde el jardín de infantes. Como los dibujos son una radiografía del alma de los chicos, se puede detectar desde qué momento el chico está siendo abusado. Esto sirve como prueba en el juzgado cuando hay un juicio o una denuncia penal. Incluso, con este método se han levantado causas que estaban archivadas», refiere López.

Sentido común
Muchos chicos ni siquiera pueden hablar de lo que les pasa por miedo a ser dañados por sus abusadores, pero además, porque quedan en un estado de total confusión y perplejidad ya que un chico de 4 o 5 años no sabe qué es la sexualidad, tienen sensaciones físicas pero no toman la sexualidad como un adulto. «Los chicos no entienden qué les pasó, muchos de mis pacientes chiquitos me dicen: “Siento cosquillitas, pero no sé por qué no me gusta y me pongo muy nervioso”. 
La recuperaciónUn alto porcentaje de las personas olvidan el abuso sexual, aparece la amnesia como mecanismo de defensa. Pero es un recuerdo que permanece latente hasta que empieza a aparecer en forma de síntoma. «Muchos adultos vienen al consultorio por problemas de disfunción sexual, adicciones, ataques de pánico, y cuando empiezan a hacer terapia y recuerdan aparece una situación de abuso sexual en la infancia. Cuando esto pasa se pueden liberar», asegura López.
Es fundamental buscar un buen especialista para superar lo que ocurrió, alguien que esté capacitado en abuso sexual. Si se busca ayuda, el abuso se puede elaborar y la persona puede vivir muy bien. Existe, según la psicóloga, lo que se conoce como resiliencia, que es la capacidad del individuo de afrontar situaciones extremas, sobreponerse e, incluso, salir fortalecido. «Con ayuda de un profesional y del entorno afectivo, la persona puede revertir sus síntomas, liberarse y ayudar a otros. Se puede ser feliz, el tema es cuando de eso no se habla o no hacen tratamiento. Además, la denuncia es reparadora y si bien no es sencillo, es una enseñanza para todos. Ese chico abusado sabe que no se quedó callado y que alguien hizo algo por él».
María Carolina Stegman

 
05/06/2012
Alarmante situación de la Infancia de la provincia de Buenos Aires
Las y los integrantes del Consejo Local de Promoción y Protección de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Partido de Morón queremos manifestar nuestra preocupación por el estado de situación del Sistema de Promoción y Protección del que formamos parte.
Los conflictos que tienen como actores principales a niños, niñas y adolescentes son claramente los síntomas de un malestar profundo, de una deuda que nuestra sociedad se empeña en no saldar. La criminalización y estigmatización de la niñez y la adolescencia se hace posible, a través de la invisibilización de las vulneraciones de los derechos esenciales, de la incapacidad de considerarlos como iguales.
    
       Nos preocupan especialmente los servicios públicos con trabajador@s y recursos materiales insuficientes, que obstaculizan la posibilidad de abordar cada situación con la intensidad necesaria para una respuesta eficaz. En este sentido, también resulta preocupante la falta de capacitación y actualización en los dispositivos involucrados; los atrasos sistemáticos en los pagos de becas, que muchas veces resultan en el cierre de los espacios; la inexistencia de dispositivos para niñ@s y adolescentes victimas de abusos y violencias y para niños y niñas menores de 15 años con consumo problemático de sustancias psicoactivas, escenarios que reclaman urgentes y apropiadas intervenciones.
Las políticas públicas se manifiestan tanto en las prácticas, como en la asignación de recursos que permitan su implementación.
Nos alarma enfrentarnos a respuestas estatales para la restitución de derechos, sostenidas en contextos de total precariedad e inestabilidad
http://saludactiva.org.ar/index.php?id=14_new&nota=278 


4 comentarios:

maria cristina dijo...

Gracias por toda esta información, Gustavo, es importante que las maestras estén atentas y hayan recibido la enseñanza necesaria para detectar estas situaciones, ya que la familia muchas veces prefiere no ver, es así de doloroso, un abrazo!

Lao dijo...

muy bueno e importante tu informe. Sabés que como papá y en mi profesión de Asistente Social estoy acostumbrado a realizar lecturas de los mensajes que los chicos nos desean transmitir. Lo hacen todo el tiempo. La falta de atención de los adultos es un problema serio. Gracias y UN ABRAZO

magu dijo...

GUS
Excelente informe, muy completo y verdadero. La cuestión es como educar (en valores, en prácticas espirituales, en reacciones emocionales) para que las generaciones futuras (éstas que ahora son de chicos) no sean abusivos, golpeadores, pedófilos, asesinos,raptores, esclavistas, negreros y tratante de blancas o vendedores de órganos. Hoy tenemos que ver que sociedad tenemos que construir para que no exista más gente asi, asesina,mala, etc. Insisto en las prácticas de la meditación, es como lavarse las manos antes y después de comer, de trabajar, de salir, de volver. Es limpiar el alma de culpas, penas, miedos, resentimientos, dolores, frustraciones, deseos de venganza, etc.

Gustavo dijo...

Hola que tal. Bueno gracias por los comentarios. Lo malo es que esas cosas muchas veces se mantienen ocultas dentro del ambito familiar y cuesta que salgan a la luz. Ya sea abuso sexual, maltrato fisico, psicologico, ofensas, insultos, etc. Son cosas que a las personas muchas veces les queda marcada para toda la vida.