Red de escritores en español

sábado, 31 de agosto de 2013

El fuego

 

El círculo de fuego

Desde tiempos inmemoriales,los hombres buscaron calor y luz alrededor del fuego,por lo cual podemos fácilmente relacionar a este elemento con la amistad y la fraternidad entre los hombres. La figura geométrica que se forma naturalmente en torno a los fogones es el círculo,por lo cual podemos representar al fuego con esta figura geométrica.
El fuego purifica y regenera,de la misma manera que el ave fénix renace de las cenizas.Junto al fogón,el amante de la vida al aire libre vive algunas de las experiencias más trascendentes de su desarrollo personal.
¿Qué es lo que nos hace sentir tan bien cuando nos congregamos en torno a una fogata?
Quizás esa sensación de bienestar haya comenzado en las cavernas,cuando el hombre estaba a merced de sus depredadores y pasaba frío. En la noche las tinieblas lo invadían todo. En estas circunstancias,el hombre tenía miedo,estaba inseguro.Cuando pudo producir el fuego a voluntad,su vida se vio revolucionada. Podía calentarse cuando tenía frío,comer alimentos más apetitosos y protegerse de los animales que lo perseguían. La oscuridad exterior había sido vencida y ahora el hombre se sentía a salvo. El fuego lo protegía.
El simbolismo espiritual del fuego quizás se remonte al sabio Zoroastro,quien atribuye a Ahura Mazda (el bien) el símbolo del fuego,y continuará en Grecia y Roma,donde Hestia (Vesta) era la diosa del fuego. A ella le eran dirigidos todos los homenajes que le preparaban las vírgenes Vestales ,que cuidaban día y noche la flama sagrada.

Quien mejor ha reflejado el sentimiento mágico creado por el fuego ha sido Luis Pérez Aguirre en su magnífico libro de simbolismo natural llamado “Carnet de Ruta”,donde dice:
“Cualquiera sea el número de personas a su alrededor,el fuego siempre logra crear un clima de serenidad y distensión. Parecería que tiene una fórmula especial que estrecha las amistades y hace olvidar los sinsabores de la lucha diaria.
En la oscuridad fraternal,entrecortada por los resplandores irregulares delas llamas que dibujan mil sombras extrañas,no sentimos casi la necesidad de comunicar con la palabra. Nos sentimos ligados por una comunión más intima que la del habla.
Esa tragedia muda y fantástica que se juega en la danza de las llamas es suficiente para apasionarnos;quizás porque es capaz de mantener ella sola el silencio y darle sentido.
El fuego que hemos encendido para nuestra alegría,para nuestro calor o para nuestra cocina,nos habla con su presencia de muchas cosas. Con el aire perfumado de la madera que se consume,llama constantemente a la luz y a la vida subrayando la importancia de nuestras vidas. Para comprender lo que significa el fuego,tenemos que salir de nuestras ciudades y acampar. Solo allí nos librara su secreto completamente”.

6 comentarios:

LAO Paunero dijo...

está muy bueno tu relato Gustavo. Creo que en mayor o menor medida todos llevamos esa primitiva atracción por el insuperable fuego!!

maria cristina dijo...

Gustavo, nunca experimenté esa sensación que sí tuvieron mis hijos con sus fogatas grupales, compartiendo charlas y canciones. Es que en mi época solo participábamos de las de San Juan y San Pedro y San Pablo, eran impresionantes, esto tuyo de hoy me hizo recordar aquellos momentos de mi niñez, gracias, un abrazo!

Gustavo dijo...

Hola Lao, que tal. Si, para mi el fuego es una de las cosas escenciales. Sin el la vida seria mas dificeil. No podríamos calentarnos en invierno. Ni cocinar los alimentos, o encender velas, etc.
Te mando un abrazo

Gustavo dijo...

Hola Maria Cristina. Ahora que sacaste el caso me acorde que yo de chico a veces con los amigos de la cuadra de chico hacíamos fogatas jaja. Mira como cambiaron los tiempos. Ahora en la ciudad nadie hace eso. Y muchas veces en la adolescencia en verano hacíamos fogones en la plata y nos quedábamos hasta el amanecer. Que lindos momentos.
Te mando un abrazo y gracias por el comentario.

magu dijo...

GUS
Vos sos ariano, sos un fuego entusiasta, ingenuo, inocente, un fuego juguetón
amo el fuego
te digo un secreto
todas las mujeres son las primeras en arrimar la cola a un hogar a leños caliente,s y no le deja al pobre hombre ni asumarse al calor del fuego. Es que las mujeres somos más friolentas, y los gatitas hacen lo mismo,
acá ahora tengo una estufa a gas, en alto, de las antiguas y ver el fuego me calma
baci caro

Gustavo dijo...

Hola Magu que tal. Bueno gracias por los elogios. Lo único que se es que soy ariano. de lo otro no lo sabia jaja
Y cuando estoy en lo de mis padres también tienen esas estufas estilo balanceado. Y también me gusta apoyarme en la estufa para sentir calor jaj
Te mando un abrazo