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sábado, 2 de julio de 2011

Historia de una noche



Historia de una noche.





 Pablo llamó a su novia para encontrarse horas mas tarde en un bar de Palermo. Se dió una ducha y a los pocos minutos ya estaba fuera de su hogar. En la calle no había nadie. Solo se oía el viento que chocaba contra las ramas de los árboles.
Atravesaba un galpon abandonado cuando descubrió que detras suyo, a una corta distancia, lo seguía un hombre de saco y pantalon negro. Quien iba acompañado de un perro que caminaba a su lado. Aceleró la marcha pero comprobó que era en vano. Estos se hallaban cada vez mas cerca. Llegó a la esquina y dobló por allí. A los pocos metros se detuvo a esperar el colectivo que lo llevaría a Palermo. Miró hacia todos lados con la intención de encontrar a ese individuo pero no lo volvió a ver. Luego subió al ómnibus.
Mientras viajaba hubo un instante en el que este frenó frente a un semáforo. Allí alcanzó a ver que, sentado en el umbral de un viejo caserón, se hallaba ese mismo hombre. Se quedó sorprendido. No sabía como pudo haber hecho para llegar a ese lugar con tanta rapidez. Intentó consolarse con la idea de que solo se trataba de alguien parcido. Que no era él. De modo que lentamente fue tranquilizándose y pensando en otras cosas.
Cuando bajó tomó por una plaza que tenía escasa iluminación. Solo la habitaban unos cirujas que dormían en el pasto. Oyó pasos que avanzaban a sus espaldas. Giró su cuerpo y vió otra vez a ese individuo junto a su mascota. Empezó a correr.
Ya los tenía encima cuando pudo alcanzar la avenida que se situaba al final . La cual contaba con varios negocios y gente caminando. Al volver la vista comprobó que estos en vez de seguirlo empezaban a retroceder. Caminó unas cuadras y llegó al bar donde se encontraría con su novia. Como aún no estaba se sento en una mesa a esperarla.
Lo tenía bastante preocupado esto que le ocurría. No tenía idea quien era ese hombre o por que lo buscaba. Menos aún los motivos por los que aparecía siempre en lugares poco poblados.
Al rato llegó su novia. Pidieron café con medialunas y se quedaron conversando un largo tiempo.Después fueron al cine. Cuando salieron la acompañó a una remisería y se despidieron. Luego tomó el colectivo que lo dejaría de nuevo en su casa.
Al bajar comenzó a caminar por una calle que por esas horas se hallaba desierta. De pronto sintió que alguien tosió. Se dió vuelta pero no pudo ver demasiado a causa de la intensa niebla que había. Apuró el ritmo.
Una vez que atravesaba los últimos cien metros escuchó una voz. Miró hacia atrás y halló de nuevo a ese individuo. También observó que su perro avanzaba a gran velocidad, tenía la boca empapada de espuma y no dejaba de ladrarle. Siguió corriendo hasta sentir como los tarascones que daba le rozaban la ropa.
Fué en ese instante cuando logró ingresar finalmente a su hogar. Allí se preparó un te y se quedó un largo rato sentado en la cocina. Después se acostó.
A la mañana siguiente apenas se levantó caminó hacia la vereda creyendo que encontraría marcas en la puerta o algún otro tipo de desorden. Hecho que jamás ocurrió. Durante el día habló de todo aquello con amigos, familiares o compañeros de su trabajo pero le dijeron que nunca les pasó nada igual.
Las semanas transcurrieron con normalidad sin que Pablo volviera a ver a ese hombre. Tampoco tuvo que afrontar jamás algún episodio similar. Lo que lo llevó a dudar acerca de que si fue algo que realmente le pasó o si se lo imaginó.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Bonito

Gustavo dijo...

Te agradezco. Aunque no se quien sos jaja

Alma Mateos Taborda dijo...

Wowwwwww un relato impactante que me ha producido escalofríos. ¡Muy bien logrado! La duda final, lo vuelve más conmovedor.¡Felicitaciones! Un abrazo.

clementeyue dijo...

Me parece un escrito que ofrece imágenes bastantes claras; es decir, que con cada escena que vas poniendo, uno se puede desenvolver junto con el sujeto, así como entregarse al misterio del hombre desconocido.
El momento con la novia fue breve, pero igual de tenso. Me encanta leerte porque puedo encontrar palabras que en mi país no conozco, y así me enriquece este acervo de modismos.
Me pareció bastante interesante, tengo una duda ¿Es un episodio? Porque el final suena a que continuara.
Espero me puedas resolver mi duda, muchas gracias por tu comentario en mi poema; así es, eso era lo que quería expresar del "Tiempo" :).
Que estés de lo mejor, gracias por tu comentario, adiós.

Lao dijo...

Pablo y nosotros nos quedaremos con la duda...Muy bueno tu relato y la forma en que lo transcribís. Un abrazo y espero que andes bien

Gustavo dijo...

Hola Alma que tal. Bueno en realidad este cuento no es nuevo. Lo habia puesto cuando este blog todavia estaba en verde y no tenia seguidores. Asi que decidi suprimirlo y subirlo de nuevo ahora asi lo ven todos jaja.
Te mando un abrazo y gracias por el comentario. Chau

Gustavo dijo...

Hola Clementeyue como andas. bueno a mi tambien me interesa leer tus escritos porque veo coss nuevas, colores que no habia descubrido. Y cuanto de razon hay.
No. Esto fue un cuento. todo transurre aqui. No hay segunda parte. Onda que deje el final abierto para que cada cual lo interprete a su manera. Si fue un sueño, si no andaba del todo bien de la cabeza y se lo imagino todo jaja, etc.
Te mando un abrazo y espero haberte resolvido tu duda. Que estes bien. Chau

Gustavo dijo...

Hola Lao que tal. Si. Preferi asi dejarlo abierto. Que cada cual se lo imagine a su modo. Si le ocurrio en verdad, estaba loco, etc. Vaya uno a saber en realidad que ocurrio realmente aquella noche jaja
Te mando un abrazo y espero que tengas buena semana. Chau