Red de escritores en español

miércoles, 21 de febrero de 2018

Cerro Uritorco - Capilla del Monte











Cerro Uritorco




EL CERRO SAGRADO
Con casi 2000 metros de altura se alza majestuosamente el cerro Uritorco, en las sierras chicas de la provincia de Córdoba, Argentina. Antes de la conquista de América, este cerro ya era considerado sagrado por los indígenas de la época llamados Comechingones.
La tradición oral que llega a nosotros a través de las creencias populares de los ancianos lugareños, nos dice que estas tribus contemplaban extasiados las luces o entidades cósmicas que surcaban el cielo, atribuyendo este fenómeno a los espíritus de los muertos milenarios que emergían de sus tumbas, cuanto más grande era la luz, mayor energía demostraba tener el espíritu. También se podían ver caminando por el cerro a hombres que desaparecían entre las piedras sin dejar rastro alguno, según parece estos seres provenían del fondo de la tierra. (¿ERKS?)

AVISTAMIENTOS PRE 1947
El fenómeno ovni tomó fuerza a nivel mundial a mediados de los años cincuenta, pero en una entrevista que tuvimos con el Profesor José Alvarez López, nos afirmó que a principio de siglo ya se sabía de las cosas raras que sucedían en el cerro Uritorco.
El profesor de física atómica nos comentaba que en el año 1915, el padre de su esposa, Don Oscar Correas que en ese entonces solo tenía 12 años, salió una tarde a pasear por las inmediaciones pero por alejarse demasiado de su casa se extravió hasta el otro día por el cerro Uritorco, y pudo observar durante toda la noche variadas luces que iban y venían iluminando todo el cerro.
En 1928, la madre de Romilio Rivero de 16 años, paseaba diariamente sus cabras en la zona de los Terrones, arriba en la sierra, pudo ver durante dos días, un objeto brillante con ventanillas, evidentemente no podía ser otra cosa que un ovni, puesto que a la zona de Los Terrones solo se puede acceder a la cima únicamente caminando e incluso en algunos tramos escalando.
En 1935, Manuel Reina y un amigo, salieron de Charbonier hacia un pueblo vecino, y de repente, en una curva del sendero, se encontraron frente a ellos a un ser con un traje brillante adherido al cuerpo como si fuera de plástico, el Ser que era de un aspecto extraño los observaba y ellos se sintieron paralizados, no podían retroceder ni tampoco avanzar, así que no les quedó otra opción que esperar hasta que el enigmático personaje desapareciera.

HUELLAS
A partir del 9 de enero 1986, la zona del Uritorco toma fama mundial debido a una de las huellas más grandes dejadas por una nave extraterrestre en la sierra del Pajarillo.
La quemazón era de 122 metros de largo por 64 de ancho. Los testigos, Gabriel Gómez de 11 años y la anciana Esperanza Gómez, hoy fallecida, pudieron comprobar como un ovni fue iluminando a su paso todas las sierras desde el cerro Pajarillo hasta su casa.
Por la mañana no solo encontraron la huella que había dejado la nave, sino que también observaron una serie de Sauces que quedaron amarillentos, cayéndoseles las hojas posteriormente, como si se les hubiese succionado toda la clorofila.
En Agosto la misma huella dio que hablar cuando un incendio quemó 20 kilómetros de sierra, y los 122 metros de la huella del Pajarillo permanecieron intactos, siendo que las matas que había en ella eran tan combustibles como las que había alrededor.
La noche del 21 de enero de 1988, en el cerro Overo, una nave deja una nueva huella de 42 metros de diámetro. Nuevamente hubo testigos, pero con la diferencia que esta vez el avistamiento fue observado por 300 personas.
El investigador Jorge Suarez fue un testigo directo y pudo apreciar mirando a través de sus prismáticos que la nave se componía de varias luces de color rojo que aumentaban de luminosidad produciendo una serie de relámpagos iluminando gran parte de la sierra.
En Septiembre de 1991, vuelve a dar que hablar la zona cuando en el pueblo del Carrizal aparece una huella calórica de 12 metros de diámetro con una temperatura de 340 grados centígrados. Se dieron muchas hipótesis del fenómeno, como la de un florecimiento volcánico, o yacimientos de cal que habían contactado con la napa de agua, o la caída de un meteorito, pero lo cierto es que también ese día hubo avistamiento de una nave extraterrestre por la zona.
Sobre la huella dos místicos realizaron una práctica de meditación para ver que es lo que había sucedido realmente en este lugar. Al terminar la sesión se encontraron sorprendidos de que los dos habían tenido la misma visión. Dos naves de luces muy potentes, una que estaba suspendida en el aire y otra bajo tierra, proyectando cada una de ellas un rayo de energía hacia un mismo punto en donde aceleraron las moléculas de la tierra generando así un gran calor dejando una huella en el terreno. Estudios posteriores realizados por ingenieros cualificados, se corroboró que por el tostado que sufrieron las piedras de cuarzo, las temperaturas al ocasionarse el fenómeno se elevaron a más de 3000 grados.


LUCES DEL URITORCO
Al día de la fecha, es difícil encontrar entre los lugareños de Capilla del Monte, alguna persona que no haya visto luces cruzando los cielos. Se podría decir que este lugar, es uno de los pocos en el mundo en que uno puede hablar tranquilamente de ovnis y no le van a tomar por loco por ello, por el contrario, la gente es muy solidaria y comparte sus experiencias de estos fenómenos. Pudimos hablar con el dueño de la sierra del Pajarillo, Don Salvador, que muy amablemente nos atendió para dejarnos pasar a ver la zona donde se habría producido la huella del Pajarillo, nos comentaba que las manifestaciones de luces en el cerro de enfrente de su casa era algo frecuente, por lo que una noche pudo ver hasta 14 salidas de luces en una hora. También nos dijo que la noche del 15 de Enero de este año, pudo observar una gran luz blanca del tamaño de una luna que hizo unos movimientos rápidos en forma de cruz y luego desapareció. Un caso similar también presenció Isabel Naitana desde su coche una noche en Los Terrones, una gran luz del tamaño de un balón de fútbol se acercó a su coche realizando movimientos en forma de cruz muy rápidos, para luego desaparecer.
Juan Kravchenco, gran ecologista de Capilla del Monte, nos contó como en una acampada en la zona de Huertas Malas, su padre que no creía mucho en estos temas, fue el que dio la voz de alarma por la presencia de una nave que bajaba vertiginosamente de los cerros hasta donde estaban ellos, posándoseles prácticamente encima de ellos, para luego retornar por el mismo lugar por donde había venido.

ERKS
La metafísica habla de la ciudad intraterrena de ERKS, palabra que corresponde al idioma cósmico, y según la ciencia hermética, lugar donde se dará la obra futura de regeneración de la especie humana. En su interior se encuentra el Templo de la Esfera y los tres espejos por los cuales hay un intercambio cósmico de datos con todas las galaxias y que también pueden seguir al detalle la vida de cada ser humano que habita en este planeta, sobre todo de aquellos que están en vías de desarrollar un intelecto superior de acuerdo a las leyes de armonía cósmica.
Se habla de la ciudad de Erks como una ciudad metafísica, pero ¿y los ruidos bajo la tierra del Uritorco?. Miles de personas en la zona,. han escuchado de diferentes maneras a lo largo de todos estos años, ruidos y movimientos de tierra. Que explicación tiene esas estruendosas y fuertes explosiones de sonido grave. De donde vienen los ruidos que se asemejan a martillos neumáticos como si hubiese una maquinaria fabril funcionando debajo. Como entender esos ruidos de engranajes como si hubieran unas inmensas compuertas que se abren y se cierran. Creo que aún nos queda mucho por saber y conocer de este lugar mágico e inquietante. Lugar que dará que hablar seguramente mas de una vez en momentos venideros.

SUCESOS EXTRAÑOS
En Capilla del Monte nos hemos encontrado en nuestra estancia, con un sinnúmero de casos inexplicables por el momento. Benedicto Pomponio, que vive con su familia hace 10 años en el pueblo y tiene su comercio en la base del Cerro Uritorco, nos dice que en una de las curvas del camino de tierra que va de Capilla del Monte a La Toma, algunos vehículos han sufrido inesperadamente unos frenazos, como si algo los succionara hacia atrás, arrastrándolos en sentido contrario varios metros sin que el conductor pueda tener intervención alguna.
Un lugar que pareciese se hubiera detenido en el tiempo hace miles de años, en donde su naturaleza irradia cierta pureza prístina es Huertas Malas, en donde algunos niños han tenido experiencias con elementales de la naturaleza, duendes y ondinas. Benedicto junto a su familia fue testigo directo de la presencia de estos pequeños seres que se cruzaron en su camino.
El mismo Juan Kravchenco bañándose en una de las tantas ollas que forman las vertientes en su bajada por los cerros, sintió la presencia y el contacto físico de las ondinas que acariciaban su cuerpo como si de un ritual se tratase.
También en estos paisajes de la edad terciaria, se pudieron plasmar en fotografías familiares, unas aureolas de colores alrededor de las personas y luminosidades por encima de sus cabezas. Se dice entre los investigadores y metafísicos que algunas de las entradas o túneles que se introducen a la ciudad de ERKS, estarían en algún rincón de este paraje milenario.


CONCLUSIÓN
La leyenda continua diciendo que la misteriosa ciudad de Erks tiene como finalidad una apertura de conciencia para que despierte un hombre nuevo en la humanidad y según las estadísticas de turismo creemos que lo está logrando. Cuando al principio del fenómeno solo subíamos al cerro Uritorco los mismos de siempre, hoy día lo hacen mas de 1000 personas diarias en busca de respuestas.
Después de 12 días de investigación pudimos certificar la existencia de luces que surcan los cielos del Uritorco, como también de los resplandores que emanan de todo el cerro hacia el cosmos como si de un mensaje se tratase, como también hemos podido comprobar que las energías del cerro despiertan un tipo de emoción superior en las personas que en él transitan, llevándoles a tener sueños y sentimientos tan profundos que hasta lágrimas de sus ojos pueden brotar. En fin, un lugar que no se puede olvidar fácilmente cuando se ha conocido. Como dice Juan José Benitez, "cuando un lugar me enamora, siempre dejo cosas por hacer para poder regresar algún día", y nosotros así lo haremos.


ESTO NO LO ESCRIBÍ YO
Fuente: Cerro Uritorco - Mantra

http://www.mantra.com.ar/contmanifestacionesenergeticas/leyendauritorco.html











jueves, 15 de febrero de 2018

La Plata y alrededores

La Plata: experiencias agroecológicas con resultados que superan a los de la producción convencional











La propuesta permite aumentar los ingresos familiares en un 40 % trabajando un tiempo sensiblemente menor, mientras se benefician consumidores, productores y el medioambiente.
El cinturón hortícola platense es el más importante del país por su extensión. En él se producen las hortalizas frescas que consumen diariamente 13.000.000 de personas, quienes residen en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y en el conurbano bonaerense. El sistema productivo hortícola de este cinturón verde, que incluye en sus alrededores a Berazategui y Florencio Varela, posee un acceso limitado a la tierra para la producción. Más del 40 % de la superficie se trabaja bajo la modalidad de arrendamiento o alquiler.
La producción es llevada adelante en términos generales por agricultores familiares, de origen boliviano, muchos de ellos campesinos migrantes de la zona de Tarija. Este sector social se incorporó a la producción en la década del 90, lo que permitió desarrollar la horticultura intensiva insumo-dependiente. Retomando la tradición de su zona de origen, comienzan a organizarse gremialmente, con el objetivo de lograr la adjudicación de tierras para el arraigo y la producción.
El modelo productivo en general se basa en el uso intensivo del paquete tecnológico hortícola instalado por la revolución verde: semillas comerciales, fertilizantes químicos, herbicidas, insecticidas, fungicidas, invernáculos y la utilización convencional de maquinaria agrícola para las labores culturales que se realizan sobre el suelo.
Al mismo tiempo, los costos de producción son elevados, lo cual es explicado principalmente por el precio de alquiler de la tierra, el precio de los insumos hortícolas, con su equivalencia a precio dólar, y el costo actual de los servicios de energía eléctrica, ya que de ella depende el funcionamiento de las bombas para riego. En consecuencia los horticultores se ven obligados a trabajar a un elevado y extenuante ritmo de autoexplotación, para lograr vivir en condiciones que rozan la marginalidad.
En el seno de este mar de producción hortícola convencional, organizaciones de productores como la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) vienen construyendo en el territorio una propuesta agroecológica para la producción hortícola con resultados que superan ampliamente a los obtenidos por la producción convencional.

La propuesta tiene varias aristas de análisis, entre las que sobresale la producción de verdura que se realiza sin la utilización de agroquímicos de síntesis industrial, certificada por la propia organización. Esto evita la contaminación del agua y de la tierra y las acciones tóxicas sobre las personas, tanto aquellas que producen como las que consumen la verdura.
Asimismo, el sistema productivo se desarrolla mediante prácticas agroecológicas que permiten conservar la sustentabilidad del suelo, controlar las plagas y las enfermedades, utilizando biopreparados de formulación casera y recuperando prácticas culturales ancestrales, lo cual reduce sustancialmente los costos.
Una huerta típica de transición agroecológica en la zona del gran La Plata se caracteriza por ser una pequeña parcela de campo, con una dimensión total de la parcela que alcanza un cuarto de ha (2500 m2). Esto incluye una proporción de cultivos bajo invernáculos. Los trabajos del suelo se realizan con maquinaria agrícola pero incorporando criterios conservacionistas. El suministro de agua para riego se realiza por medio de la tecnología de goteo, lo cual promueve la eficiencia y evita procesos erosivos y de salinización. Al mismo tiempo la planificación de los cultivos se realiza en función de la época y considerando criterios de asociación agroecológica. Los bioinsumos que acompañan el proceso de producción solo incluyen abonos naturales (verdes y estiércol, compost etc.), fertilizantes orgánicos y productos fitosanitarios alternativos a los de síntesis industrial lo que permite el adecuado control de plagas y enfermedades. La construcción y presencia permanente de los corredores biológicos, compuestos por plantas aromáticas y flores, propician la presencia de aromas y colores que contribuyen fuertemente a mejorar el control biológico de plagas.
La experiencia de este trabajo permite acercarse al planteo del comité asesor para las Naciones Unidas contra la discriminación alimentaria. En un informe a la asamblea general del año 2010 se plantea que, con el debido apoyo, la agroecología permitiría duplicar la producción alimentaria en 10 años.



































jueves, 8 de febrero de 2018

Gaiman

 

Gaiman: costumbres galesas en estado puro 

Es un pequeño pueblo que no se escucha mucho a nivel nacional. Sin embargo, los turistas que llegan a Puerto Madryn (a 72 kilómetro de allí) o a Trelew(a 17 kilómetros de Gaiman) no dejan de escuchar recomendaciones de visitar una tranquila localidad con pintorescas costumbres galesas y un riquísimo té. Se trata de Gaiman.
Antigua casa, GaimanLa primera casa construida en Gaiman.
Quizás como ninguna otra provincia de la Argentina, Chubut recibió una fuerte inmigración galesa a fines del siglo pasado, más importante incluso que la española o italiana. Sus integrantes se concentraron sobre todo en dos puntos de la provincia: en la cordillera, en Trevelin (un pueblo con características similares a este), y sobre el valle del río Chubut, al este. En este último punto, Rawson, Madryn y Trelew se formaron y nutrieron con aquellos galeses dispuestos a trabajar la tierra; pero la localidad en la que más lograron conservar sus tradiciones fue en Gaiman.
Fue el primer municipio de Chubut y durante décadas el centro más prestigioso de la colonia por su producción agropecuaria.
Curiosamente, y a pesar de toda esta tradición, el origen del nombre de esta localidad no es galés sino tehuelche y quiere decir: "Piedra de Afilar" o "Punta de Piedra".
Así es que quienes deseen conocer un pueblo galés casi quedado en el pasado, con idioma, arquitectura y costumbres de ese origen, no pueden dejar de visitar Gaiman.

Capilla Galesa, GaimanCapilla galesa en Gaiman.

Muy cerca de la localidad, en el paraje Bryn Gwyn, encontramos el Primer Parque Paleontológico de Sudamérica (verdadero museo al aire libre). Realizado por el MEF de Trelew, permite observar los restos fósiles en los estratos correspondientes a las distintas eras geológicas que habitaron a lo largo de 40 millones de años, y que termina por completar un atractivo único en esta increíble, extensa y misteriosa Patagonia.
La escritora Ester de Izaguirre se refiere a Gaiman en el prólogo del libro "H.E. Bowman, fotografías, de Stella M. Dodd" en estos términos:
"es verde en verano, con todas las gradaciones imaginables del oro en otoño, blanquecino como los acantilados de Dover en invierno, con su estilo arquitectónico galés, sus recoletas costumbres, su idioma y sus convicciones religiosas que como en una custodia guardaron sus habitantes desde la Colonización".

ESTO NO LO ESCRIBÍ YO  


Fuente:  Gaiman: costumbres galesas en estado puro - Gaiman ... 




viernes, 2 de febrero de 2018

Carhué - Epecuén

agua mala










La noche del 10 de noviembre de 1985 el pueblo de Villa Epecuén ubicado en el partido de Adolfo Alsina, Buenos Aires, quedó sumergido bajo ocho metros de agua por la crecida de un lago. La tragedia fue la consecuencia de varios factores: altas precipitaciones, obras inconclusas en la regulación de canales y la negación de las autoridades que se empeñaron en ocultar los riesgos y minimizar la situación, hasta que tuvieron el agua al cuello.
Se cumplieron 30 años de la tragedia y cerca de mil personas asistieron a la conmemoración del aniversario, donde realizaron distintas actividades para recordar aquel poblado de 1.500 personas que un día fué uno de los polos de turismo termal más importante del país. La calle principal y los edificios más representativos del pueblo fueron iluminados en un cielo estrellado y un clima de emotividad. Asistieron antiguos residentes, turistas de diferentes partes de Argentina y del mundo, y vecinos de Carhué, la localidad más próxima.
Además, se recrearon “las tardecitas de tango” en una esquina representativa del lugar donde el bandoneonista Alfredo Ércoli solía presentarse, en un escenario improvisado entre los escombros al que agregaron luces de colores y mesitas, para que la gente recordara el espectáculo cuando el pueblo tenía vida. Se realizaron actividades en el acceso a la villa, donde las autoridades comunales, invitados especiales y vecinos inauguraron placas identificatorias en la Avenida de Mayo, calle principal del balneario.
El director de turismo de la municipalidad de Adolfo Alsina, Javier Andrés, señaló que “en las construcciones se colocaron placas con el nombre de las familias a las que le pertenecía; también en los comercios y hoteles”.
La ciudad estuvo 20 años cubierta por agua salada pero desde hace diez las sequías facilitaron el retroceso del lago y hace tres que el casco de la ciudad se tornó transitable. La villa se convirtió en un nuevo atractivo turístico para la zona, que fue estudiado por antropólogos y sociólogos por la forma en que sus pobladores tuvieron que afrontar la catástrofe, incluso con juicios contra el estado provincial y en los que recuperaron no más de la mitad del precio de sus casas.
Un poco de historia
Epecuén, fundado en 1921, fue famoso por sus condiciones terapéuticas a través de las aguas saladas del lago homónimo. Los visitantes buscaban alivio para sus problemas de articulaciones, huesos y piel. Al lado de los hoteles comenzaron a establecerse trabajadores y propietarios y así, para 1930, la Villa Lago Epecuén ya contaba con una iglesia, una escuela y todos los servicios necesarios para el desarrollo de un pueblo.
En la década del 70 llegó a recibir a 25.000 turistas en sus 6.000 plazas hoteleras que sumaban 250 establecimientos comerciales.
En 1975 se construyó, en las Encadenadas del Sur, el Canal Ameghino para equilibrar las aguas y evitar inundaciones en el sur bonaerense, pero eso elevó el nivel del lago. Ese peligro no fue debidamente contemplado y cuando el terraplén cedió, la suerte de la villa turística quedó echada: el agua comenzó a subir a un centímetro por hora. En dos semanas, los 1.500 habitantes dejaron la villa en una penosa mudanza que los llevó en principio a Carhué, de donde ahora algunos volverán al homenaje.
El terraplén se había comenzado a edificar en 1977 con el objetivo de proteger al pueblo de un ciclo húmedoque atravesaba no sólo por las lluvias sino también por el Canal Ameghino -que se había construido por un problema de sequías- el cual regulaba el caudal de agua del sistema de lagunas Las Encadenadas, del que la de Epecuén es la última y más baja.
“El trabajo fuerte de evacuación duró 15 días y no hubo ninguna fatalidad”, explicó Miguel Angel Sottovia, fundador de Bomberos Voluntarios de la localidad, y agregó que después de evacuar Epecuén se tuvieron que encargar del cementerio, y así lo hicieron con una lancha, una camioneta y un largavistas.
En Carhué -un destino que actualmente atrae a turistas nacionales y extranjeros no sólo por las propiedades curativas de la laguna sino para recorrer las ruinas- también se alojaron la mayoría de los residentes de Epecuén, como Mirta Stoessel quien tenía un hotel en el pueblo que quedó bajo el agua.
“Hay mucha gente que no falleció en la inundación pero sí después, por el tema de la tristeza y por la impotencia de haber perdido todo. Salías con una mano atrás y otra adelante”, manifestó Stoessel quien ahora tiene un apart hotel en Carhué y pudo retomar su vida.

Fuente: Télam



ESTO NO LO ESCRIBÍ YO







domingo, 28 de enero de 2018

El Bolsón


La historia de los Hippies en El Bolsón


En 1969 llegaron a El Bolsón los primeros “hippies”, inspirados por los originales hippies que pelearon contra la guerra de Vietnam en EEUU y quienes por primera vez presentaron al mundo una vision alternativa de la vida social en contra del sistema establecido, perspectiva quizas adelantada para el nivel de conciencia mundial y el de ellos mismos. En El Bolsón, se trató de un grupo de personas que deseaba practicar la convivencia con la naturaleza planteándolo como un rechazo a la progresiva industrialización, guerras y capitalismo extremo que se observaba en el mundo y se observa hoy.


comunidad


Argentina, mayo, 1971. En el sillón presidencial estaba sentado el general Agustín Lanusse. Las comisarías incluían servicio de coiffeur. En el Teatro Argentino, propiedad de Alejandro Romay, un público cincuentañero llevaba prismáticos para ver los desnudos de Hair. Un musical espejo del movimiento hippie en el que, entre otras cosas, se condenaba a la sociedad de consumo



¿Por qué El Bolsón?


hippie


El Bolsón, paraíso natural, representó para estos viajeros la energía que los motivaba. Llenos de entusiasmo y con sentimientos puros, descubrieron cada mañana los rayos del sol que coronan las montañas, los bosques, los senderos, los lagos y los ríos.

Intentaron establecer una comunidad con mucho empeño.
Según el escritor local Juan Matamala: “La idea original que los movía era la convivencia en grupo y llevar adelante el amor a la naturaleza, la comunidad de intereses y volver a la tierra, el autoabastecimiento y la paz interior”

Al principio, se asentaron en las cercanías del “Puente del Cementerio” alquilando un espacio en la chacra de Chatruc.

Dos relatos centrales se entremezclan en el documental "Hippies en el Bolsón" de "Paco" Caparrós: el de Verónica Raya y el de "Tato" Álvarez, ex miembros de las comunidades "Del río Azul" y "El Arca". Ambos llegaron en busca del regreso a la naturaleza y detrás del sueño de cultivar y vivir de lo que les diera la tierra.

Cuenta Verónica: "Primero fueron tres compañeros nuestros y a los siete días llegamos nosotros a dedo. Tenía 19 años". Corría el año 1969 y en Buenos Aires se había estrenado la opera rock "Hair". Fueron algunos miembros de la compañía los que primero arribaron a El Bolsón.

Llegada


Y así se fueron formando diferentes comunidades. Eran grupos que sabían que había que producir un cambio en este planeta, que el sistema económico no daba para más. La gente podía ir y acceder e instalarse sin poseer propiedad, aunque tampoco aspiraban a quedarse con la tierra.

Una fue el cambio de las formas de vida separando espacios de vida comunitaria y de intimidad, se incorporó la mística y la oración en determinadas horas del día. Otro cambio fue tener como principal para la convivencia la educación de los niños, los juegos, la música y el amor a la naturaleza. La alimentación también sufrió cambios ya que aprendieron los rudimentos de los cultivos, huerta, cría de animales de corral, caballos y vacas.

La siembra y la cosecha se volvió un acto cultural. Las personas se reunían para las cosechas, las tareas pesadas se hacían comunitariamente, las fiestas se hacían para festejar estos encuentros como corolario de un trabajo de grupo. Los jóvenes bonaerenses iban en el verano y enloquecían por quedarse pero como los inviernos eran fríos, intensos y lluviosos se volvían. En ese tiempo se vivía con muy poco, y al no haber cánones ciudadanos no había preocupación por la ropa de marca, el café, el diario, etc. En 1982 una ordenanza municipal declaró: “El Bolsón, Primer Municipio Ecológico de Latinoamérica”“El Bolsón, zona no nuclear”“El Bolsón a favor de la Vida”.






Casi como una expresión obvia, Matamala acota que no eran bien vistos, que "no les tenían ninguna simpatía; primero, por la promiscuidad en la que decían que vivían, aunque no era tan así. Los industriales de aquella época los acusaban de que eran violentos; sin embargo, cuando hacían los allanamientos encontraban libros de Mahatma Gandhi o de Lanza del Vasto. Y, si bien consumían, no era tanto como se decía".

Como "movimiento contracultural" es considerado por muchos "revolucionario".

Frente al colorido psicodélico del llamado "flower-power" las ropas oscuras y desgarradas, frente al pelo largo de los hippies el pelo corto y erizado, botas militares versus sandalias y zapatos artesanales de cuero, canciones cortas de tres o cuatro acordes enfrentadas a los extensos y virtuosas canciones del rock sinfónico y psicodélico.


En el ya mencionado anteriormente documental Hippies en El Bolsón de "Paco" Caparrós, Verónica Raya describe el nacimiento de su hijo, en la comunidad del Río Azul, al que llamó Merlín.

"Fue recibido por una de las chicas y en el momento del nacimiento todos se habían puesto a tocar rock. Eran muchos gritos de rock, mucho movimiento de canciones con las guitarras y en ese instante los chicos, que estaban muy entusiasmados con el nacimiento, fueron al pueblo a avisar que nacía. Justo había un periodista que estaba de paso y se enteró. Vino para acá y dijo `Esto es una nota'; era de una revista muy amarilla que tituló La comunidad insólita".

Luego, relata cuál era la situación en Buenos Aires, desde donde habíamos emigrado los integrantes de la comunidad.

"Veníamos de una ciudad (Buenos Aires) donde todo era muy duro; llegábamos al hotel Lorenzi (donde también vivíamos en comunidad) y de pronto nos apuntaba la brigada. Nos preguntaban qué teníamos en los bolsillos y dónde estaba el gordo Pierre o Tanguito. Estábamos presos todo el tiempo por hippies. A los chicos les cortaban el pelo y como no tenían dónde ponerlos generalmente terminaban en el Borda o en el Moyano ... todo porque cuando nos preguntaban qué éramos, nosotros les contestábamos 'Somos'".

ESTO NO LO ESCRIBI YO


 


FUENTE: https://www.taringa.net/posts/info/13716439/La-historia-de-los-Hippies-en-El-Bolson.html 
La historia de los Hippies en El Bolsón - Info  













sábado, 20 de enero de 2018

Jujuy







El Pujilay es la encarnación del Carnaval, reconocido popularmente como el espíritu de la Chaya y es parte de las tradiciones locales a la hora de celebrar esta fiesta.

De acuerdo con las tradiciones del Norte argentino, al iniciarse el Carnaval del Diablo hay que desenterrarlo y después de ocho días se procede a su entierro. Durante esos ocho días se vive un frenesí de alegría, danzas, bebida y todo tipo de desbordes porque este carnaval puneño conlleva la transgresión de todos los hábitos, la subversión de todos los valores ya que durante ese período pasa a reinar el Diablo.

El desentierro


La ceremonia comienza con el desentierro del diablo en cada comarca o poblado del Norte argentino. Se arman las distintas comparsas que tiene cada una en particular su propio sitio de desentierro. A ese sitio llegan todos sin disfraces caminando detrás del estandarte alegórico de cada comparsa. Se reconoce al sitio por un cúmulo de piedras amontonadas, adornadas con serpentines, guirnaldas de flores y vellones de lana. Una vez allí se rinde homenaje a la Pachamama, agradeciéndola por los dones recibidos durante todo el año y presentándole ofrendas derramando chicha fermentada sobre la tierra o arrojando hojas o cigarrillos de coca encendidos sobre la tierra, para que "deje salir al Carnaval".
El comienzo

Cada comparsa tiene sus propios diablos preparados para que surjan de pronto desde atrás del cúmulo de piedras. Estos diablos menores son los que tienen a su cargo la organización de la diversión. Deben tener el rostro cubierto y exhibir en el pecho el nombre de la comparsa a la cual pertenecen. El Pujilay es la encarnación del Carnaval y reconocido como el espíritu de la Chaya que tiene un sentido masculino.
Son siete días

Durante siete días se amanece al son de los golpes de caja y se duerme con el aroma de la albahaca. Toda la fuerza del hombre que se ha venido acumulando en la soledad del duro trabajo de la tierra para dar sus frutos hace explosión en la Chaya con la copla:
Dicen que el Carnaval viene
Por la lomita pelada
Aquí lo estoy esperando 
Con la alojita colada
Y la alegría que viene danzando en las polleras de colores de las coyas, en los brindis del grito vinero, en el canto de los chayeros y en el golpe del tambor que como corazón de la tierra viene acompañado de vidalas y el lamento de las coplas.
Al llegar al paraje escogido dos del grupo cavan una sepultura mientras que los otros cubren al muñeco con ramas de albahaca, harina, papel picado y lo empapan de aloja y vino y cuando el hoyo ya está listo, lo introducen y lo cubren con tierra. Las mujeres lloran y los hombres se lamentan, por la pérdida de la alegría cantando las últimas y tristes vidalas. Y todos se alejan con el alma triste, porque habrá de pasar doce meses para poder volver a la alegría y el olvido y celebrar otra vez el ritual del Carnaval del Diablo.
Siete días de festejo y euforia hasta un adiós que dura un año
Las comparsas se cruzan por los caminos en donde se libran verdaderas batallas de harina, almidón y papel picado. Con un fino polvo de Luna - y de harina se cubren los rostros y la ropa. Se va de casa en casa bailando, chupando, cantando siempre que se tenga una buena provisión de aloja, vino, albahaca, almidón y papel picado.
Así pasan los siete días de jolgorio y cuando se acerca el final se vuele a las tristezas y lágrimas. El dios de la Chaya, el Pujilay personificado por un muñeco hecho de papel y trapo es colocado en el lomo de un burro y tirado por un chayero que lo lleva a enterrar. Es el último día y todos siguen al Pujilay que se detiene en alguna casa a beber y que le echen chicha y vino al Pujilayapero cuando el sol se oculta. Así el Pujilay, da libaciones y quereres y ese rey de tantos días será enterrado por un año.

ESTO NO LO ESCRIBÍ YO