Red de escritores en español

jueves, 21 de noviembre de 2013

El regreso

 Pablo se detuvo en la estación de servicio. Estaba cansado. Se paso toda la noche manejando. Tomó un café para tratar de que le quitara el sueño. Acompañado con dos medialunas. Después compro el diario y se puso a leerlo en el coche. Todavía no había amanecido. Esperaba a que asomara el sol para continuar su rumbo a Buenos Aires. Regresaba de Tucumán donde había ido a visitar a unos amigos. Era Domingo. Cuando llegaría seguramente lo esperaría Marina, su mujer la cual lo recibiría con ravioles con tuco que a él tanto le gustan. También Anahí, su pequeña hijita, quien le contaría las novedades del jardín de infantes donde cursaba. Ya que Pablo desde el Miércoles estuvo ausente.
Arrancó. Dejó atrás la estación de servicio y salió a la ruta. Era extraño. No sentía el auto. Fue por eso que se puso de la mano contraria sin poder controlarlo. Sin embargo los coches que venían de frente no le hacían nada. Pasaban a través del suyo como si fuese un fantasma. Lo mismo ocurrió cuando tomó la Panamericana, y mas tarde la General Paz.
Llegó a la casa de sus padres. Su papá estaba preparando asado. También estaba su hermano. Al que no lo veía desde hace años. Cuando se puso de novio y se fue a vivir a España.
Después de comer subió de nuevo al auto. Sentía lo mismo. Que él no podía maniobrar el vehículo. Que este iba solo. Se detuvo en la concesionaria donde lo había comprado para dejarlo allí. Al salir a la vereda lo esperaba una moto. Era la que tenía antes de comprarse el coche. Otra vez notaba que el rodado lo llevaba. También percibía que todo esto no era normal. Que algo raro había. Pero se sentía impotente ante todo esto. Sin posibilidades de evitarlo.
Con la moto fue a la casa donde vivía su actual esposa antes de que se casaran. Ella estaba por dar a luz. Llamaron a la ambulancia y fueron al hospital. Luego nació Anahí.
Subió de nuevo a la moto. La llevó al sitio donde la compro. De ahí se fue caminando a lo de un amigo. Era viernes a la noche. Al rato vino otro amigo mas. Entre los tres comieron pizza con cerveza y jugaron a la PlayStation. Después fueron a bailar. En la previa, mientras conversaban en un bar se sentaron tres chicas al lado de donde estaban ellos. Las invitaron a su mesa. Una de ellas se llamaba Marina. Luego fueron al boliche. Donde tuvo su primera relación con Marina, su actual mujer.
Mas tarde apareció en Bariloche junto a sus compañeros de la secundaria festejando el viaje de egresados. En el aula, si bien no era el mejor, tenía buenas notas. Estudiaba bachiller. Ahí tuvo su primer amor. Fue en tercer año. Una compañera que le gustaba. Y al finalizar la clase casi siempre la llevaba a su casa. Total los padres trabajaban y su hermano estaba en la facultad.
Un sábado, después de escuchar en su walkman un casette de Guns n Roses se vistió. Su mamá le preparó el desayuno. Ahí estaba Cookie esperándolo. Un perro que tenia y siempre le daba pedazos de galletitas.
Otro verano amaneció en Lucila del Mar. Con su hermano, padres y abuelos maternos. Comieron facturas. Luego prepararon las cosas y fueron a la playa, Ahí se encontró con muchos amigos que los conocía de otros veranos.
Mas tarde almorzaba con su mamá y su hermano. Mientras veían el inspector Gadget. Al terminar se puso el guardapolvo blanco para caminar las tres cuadras que lo separaban de la escuela. Allí, luego de dar el saludo a la bandera se sentó en el aula a esperar que llegara Haydee. La maestra de segundo grado que tanto apreciaba. Pero esta no era la ultima vez que visito la escuela. Ya que después estuvo jugando con sus compañeritos de jardín de infantes. Al mediodía lo vino a buscar su mamá.
En la casa estaban sus abuelos. Quienes al finalizar de comer lo llevaron a él y su hermano a la plaza. Un día sus padres lo llevaron a Interama. Tanto a Pablo como a su hermano. Se la pasaron toda la tarde divagando entre calesitas, vuelta al mundo o autitos chocadores. Después su mamá le enseño los colores y le dio una hoja para que pintara. También le enseño a jugar a los rasties. Al tiempo que su papá hizo algo parecido llevándolo al patio para que patee una pelota. Mas tarde su mamá lo llevaba con el cochecito.
No podía caminar. Solo gateaba. Hasta terminar en una cuna. Con chupete y tomando la mamadera.
Otro día despertó sobre el cuerpo de su madre. Lloraba. Luego apareció en una clínica. Con su madre gritando de dolor y su cuerpito todo ensangrentado. Después ya no vio mas nada.
Los rayos del sol golpeaban cada vez mas fuertes sobre el parabrisa de su auto. Abrió los ojos. Observó las hojas del diario caídas sobre sus piernas. En el celular había varios mensajes y llamadas perdidas. Se dio cuenta que eran mas de las 11. Camino al baño. Se enjuagó la cara. También se mojó el pelo. Luego subió al coche y partió de regreso a Buenos Aires

7 comentarios:

LAO Paunero dijo...

Una historia detallada y original Gustavo. ¡UN ABRAZO!

maria cristina dijo...

No, es trampa! Ya me imaginaba el famoso regreso a velocidad de segundos al vientre materno y la muerte como corolario y resulta que se había dormido, muy bien Gustavo! Un abrazo

magu dijo...

GUS
Ahhhhhhhhhhh ¡qué alivio¡ ...terminó bien, si él se moría o estaba muerto yo te mataba a vos (jaja, chiste) porque a veces sos muy tristón y pesimista. pero este final me encantaaaaaaaaaa, Mirá JACK con ROBIM WILLIAMS, es hermosa, un bacio, caro.

Marina Fligueira dijo...

¡Hola, Gustavo! Nos dejas un relato un tanto extraño que yo no acabo de entender muy bien. ¿Supongo que se trata de un sueño o pesadilla? Está muy way al final.

Te dejo mi gratitud y mi estima.
Un beso y se muy feliz.

Gustavo dijo...

Hola como andan. Si. Era todo un sueño, a veces vale poner finales impredecibles jaja.
Un abrazo y me alegro que les haya gustado. Que tengan buen fin de semana

Carolina Silva dijo...

Muy bueno! Me gusto mucho, una retrospectiva probablemente rejuvenecedora :)

Carolina Silva dijo...

Muy bueno! Me gusto mucho, una retrospectiva probablemente rejuvenecedora :)