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sábado, 23 de junio de 2018

La mancha de humedad

La mancha de humedad

En el techo de aquel departamento se formó una mancha de humedad. Lo notaron sus ocupantes. Antonio y María. Una pareja de abuelos que vivían hace mas de veinte años. No le llevaron demasiado el apunte. Algun día pensaban solucionarlo. 

Meses mas tarde esa mancha se agrandó. Tenía el tamaño de una rueda. Pero seguían sin darle importancia. Hacían sus vidas. Antonio la mayor parte de su tiempo atendiendo el puesto de diarios ubicado en la vereda de enfrente. Y María haciendo las tareas del hogar, yendo a visitar a alguna amiga o al club donde hacía yoga. 

Un Domingo de lluvia. Mientras miraban una película se dieron cuenta que por el lugar donde estaba la mancha se filtraban algunas gotas. Lo arreglaron poniendo un balde. El Lunes a la mañana, cuando todo estaba seco dejó de gotear. 

Otro fin de semana, como el tiempo estaba lindo lo pasaron en Tigre. Fueron al casino, al puerto de frutos, a navegar por el delta. Por la noche se alojaron en una cabaña. Al día siguiente compraron algunas artesanías. Comieron algo y se dirigieron a la estación de tren que los llevaría a Retiro. Luego tomaron el subte C e hicieron combinacion con la linea B. Que los dejaba en Villa Crespo. A pocas cuadras de donde vivían. 
Una vez que llegaron. Apenas abrieron la puerta encontraron todo el parquet del comedor cubierto de agua. El sitio donde se hallaba la mancha no solo se agrandó. sino que tambien ahora tenía goteras. Secaron todo y colocaron varios baldes para que no se mojara el piso. Pensaban que a la larga deberían llamar un plomero. 

En otra oportnidad se levantaron y descubrieron que todo el techo se había puesto amarillo.  Tambien contaba con varias rajaduras. 
Una noche vino a visitarlos Juan y Lucía. Su hijo y su nuera. Con Juan hablaban seguido por teléfono. A veces Antonio y Maria iban tanto a su casa como a la de su hermana mayor. Pero Juan hacía varios meses que no pisaba el departamento de sus padres. 
Al ver los baldes en el suelo Juan les pregunto el motivo. Sus padres le explicaron. Este les dijo que llamaran urgente a alguien para que lo solucione. Que no podian estar así. Que si no lo hacían en la semana él se iba a encargar de hablar con un plomero 
Comían los ravioles que María había preparado mientras conversaban. De pronto se empezaron a escuchar ruidos en el techo. Vieron que caía tambien polvo y parte de esta se estaba desperendiendo. Al rato cayeron cascotes. Uno le pego a Antonio en la cabeza y otro a María en un brazo provocándoles haridas a ambos. 

Como Juan tenía auto los llevó a la guardia del hospital mas cercano.

6 comentarios:

RECOMENZAR dijo...

Genial lindo texto me llevaste de la mano por cada palabra escrita.
Sin lugar a dudas yo no soy asi ..Me he sonreído mientras lo leia y recordaba sitios de Buenos Aires.¿sos argentino?
Creo que sí
Gracias por pasar por mi blog y dejarme tan buenas ondas
un beso

maria cristina dijo...

Casos comunes a los que no debiéramos estar acostumbrados, como dice ahí Mucha de Recomenzar, somos argentinos, nadie se ocupa de lo que uno reclama en los consorcios, y no pasa nada hasta que ocurre una desgracia, un abrazo Gustavo!

Verónica O.M. dijo...

Tenían que haberlo solucionado al primer aviso.
Genial relato.
Un abrazo

Gustavo dijo...

Gracias Recomenzar por las palabras. Me alegro que te haya recordado a Buenos Aires. Si. Soy porteño, de la ciudad de Buenos Aires, del Rio de la plata. Te mando un abrazo

Gustavo dijo...

Hola Maria Cristina. Si, aunque uno en algunas veces a veces tambien se deja estar. Porque no quiere estar con albañiles en la casa. O llamar a un plomero. Clavarse a esperarlo y este no viene, etc. Y en cuanto a lo que decis lamentablemente ocurre en todos lados. Cromañon, la tragedia de Once, el Ara San Juan, accidentes fatales en obras de construccion. Incluso la eliminacion de Argentina del mundial en parte de debe a ello. Falta de un trabajo serio a largo plazo, sin planificacion. Todo a la bartola o depender de la suerte. Y asi nos va. Un abrazo y que tengas un buen domingo

Gustavo dijo...

Hola Vero. Si. Aunque si lo solucionaban del principio no habria relato jaja. Saludos y que empieces bien la semana